Fue en un tiempo no lejano en que
afloraron en mi un sinfín de sensaciones nuevas que simplemente se resumen en
un aportar, poquito o mucho, de lo que tengo, de lo que soy para buscar un
mundo mejor. Es así que surgió la necesidad de ayudar a otros. Y aprendí que el
otro está en mi casa, en mi trabajo, en mis amigos. Y luego ensanché la mirada
y vi “otros” que no conocía, que también necesitaban que se les tendiese una
mano. Y empecé a dedicarles “ratitos” de mi tiempo.
Y el sentimiento de ayudar y
entregarse fue creciendo cual bola de nieve y un buen día soñé con expandir aún
más la mirada y ayudar a “otros” de un lugar más remoto. Así nació el sueño de viajar
a África. Así durante estos años esa búsqueda de vivir profundamente, de
verdad, fue pavimentando mi camino hacia el continente negro.
Ante este loco sueño mucha gente
intentó persuadirme, alentarme a correr para el lado exactamente opuesto al que
mi corazón quería ir. Pero sólo lo piensan. No lo sienten. Porque las mentes de
las personas pueden llegar a ser su prisión y mantenerse siempre en ese esquema
cerrado que empequeñece su mundo y en definitiva es una especie de tortura. Yo logré
liberarme de eso y de ellos para hacer lo que me gusta, lo que quiero.
Empecé a buscar alternativas y llegó
la posibilidad de hacer una experiencia de voluntariado en África. Justo como
quería. Los trámites son muchos, los gastos muchos, las barreras que romper son
muchas. Pero ahí estamos generando ideas para cumplir el sueño.
Como les decía, los gastos son muchos.
El pasaje, la visa, el viaje para conseguir la visa, vacunas, seguro médico,
seguro de vida y mil pequeñeces que van sumando. A raíz de esto es que pensé en
pedir ayuda. Pero para recibir primero hay que dar. Es así que surgió la idea
de dar algo mío, que me representara al que me ayudara. Y pinté para ustedes la
fiesta que significa ver concretarse mi sueño y elegí para ustedes una foto que
representa la alegría de esos “otros” a los cuales ayudamos. Y las hice postal.
Y creé una página web, y un perfil de Facebook para ir mostrando día a día que
ese pequeño aporte que ustedes me hicieron al comprar una postal estará
depositado en gente tan lejana pero igual que nosotros. Fructificará.
El lugar elegido es Angola.
Seguramente para el próximo posteo tendré precisión del lugar, el qué haré y
demás.
Mientras tanto les regalo un extracto
de un poema de J. L. Borges que me acercó un gran amigo del alma.
Si
pudiera vivir nuevamente mi vida,
no intentaría ser tan perfecto,
me relajaría más, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas,
nadaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido
no intentaría ser tan perfecto,
me relajaría más, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas,
nadaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido
