Hoy se conmemora los cincuenta y
dos anos del inicio de la lucha armada por la liberación de Angola. Este
movimiento termina con la proclamación de la independencia el 11 de noviembre
de 1975.
Por su importancia, la fecha da
nombre a la principal puerta de entrada al país: el aeropuerto internacional 4 de
Fevereiro, de la capital de Angola.
Según cuenta la historia, los
nacionalistas angolanos, armados con palos y machetes atacaron en simultáneo las
prisiones de SãoPaulo, la Casa de Reclusos de Luanda y otras instituciones de
de la administración portuguesa. Este corajoso acto encabezado por angolanos de
origen humilde incentivó a los demás ciudadanos a luchar por su dignidad y
libertad para gobernar sus propios destinos.
El ataque que marcó el
rompimiento de las cadenas de la opresión ocurrió una madrugada como hoy pero
del ano 1961. El asasto concertado tuvo como principal objetivo liberar a los
presos políticos angolanos acusados por el régimen portugues de subversivos a
favor de la independencia angolana.
La preparación del ataque comenzó
un ano antes. La fecha no fue escogida al azar. Se planeó con la intención de
llamar la atención de decenas de periodistas que en esos días se encontraban en
la capital para cubrir la llegada del “Paquete Santa Marta”. Pero al enterarse que
el navío había sido asaltado por un grupo opositor al régimen de Salazar, dictador portugues, los nacionalistas decidieron lanzar el ataque
antes de que los periodistas partiesen con las manos vacías. Esta acción llevó a António Oliveira Salazar a
enviar contingentes de militares para intentar mantener el orden en la
República Portuguesa de Angola.
El regimen colonial fascista
portugues reaccionó reprimiendo brutalmente en todo el país con asesinatos,
torturas y detenciones arbitrarias.
Luego de 14 anos de encarnizada
guerra el pueblo angolano gritó
libertad. Grito prontamente ahogado en una nueva y cruenta guerra de facciones
nacionalistas en pugna por el poder, pero eso es otra historia.